Impuestos en Italia para extranjeros ¿Qué impuestos debes pagar?

Italia es un país con una gran riqueza cultural, histórica y gastronómica que atrae a muchos extranjeros que quieren vivir o trabajar allí. Sin embargo, antes de mudarte a la bota mediterránea, debes tener en cuenta que el sistema tributario italiano es bastante complejo y que tendrás que cumplir con una serie de obligaciones fiscales.

En este artículo, te explicaremos qué impuestos debes pagar si vives o trabajas en Italia, tanto si eres residente como si no lo eres. También te mostraremos algunos beneficios fiscales que puedes aprovechar para reducir tu carga tributaria. Además, te daremos algunos consejos para hacer la declaración de la renta en Italia y respetar los plazos establecidos.

IRPEF: El impuesto sobre la renta de las personas físicas

El IRPEF (Imposta sul Reddito delle Persone Fisiche) es el impuesto sobre la renta de las personas físicas en Italia. Se aplica a todos los ingresos que obtienes como individuo, ya sean salarios, pensiones, rendimientos de capital, alquileres, etc.

El IRPEF se calcula aplicando una serie de tramos y tipos impositivos progresivos a tu base imponible, que se determina restando a tus ingresos brutos una serie de deducciones y deducciones personales. Estos son los tramos y tipos impositivos vigentes para el año 2023:

Base imponible (€) Tipo impositivo (%)
Hasta 15.000 23
De 15.001 a 28.000 27
De 28.001 a 55.000 38
De 55.001 a 75.000 41
Más de 75.000 43

Por ejemplo, si tu base imponible es de 40.000 euros, pagarás un 23% sobre los primeros 15.000 euros, un 27% sobre los siguientes 13.000 euros, y un 38% sobre los restantes 12.000 euros. El resultado sería un IRPEF de 11.910 euros.

Además del IRPEF, también tendrás que pagar dos impuestos adicionales: el IRPEF regionale y el IRPEF comunale, que son impuestos locales que se calculan aplicando un porcentaje a tu IRPEF estatal. El IRPEF regionale varía entre el 1,23% y el 3,33%, según la región donde residas, y el IRPEF comunale oscila entre el 0% y el 0,9%, según el municipio donde vivas.

El IRPEF se aplica tanto a los residentes como a los no residentes en Italia, pero con una diferencia importante: los residentes tributan por su renta mundial (es decir, por todos los ingresos que obtienen en cualquier país), mientras que los no residentes solo tributan por sus rentas obtenidas en Italia.

Se considera que eres residente fiscal en Italia si cumples al menos uno de estos requisitos:

  • Estar inscrito en el registro de la población residente (anagrafe) durante más de 183 días al año.
  • Tener tu residencia habitual (domicilio) en Italia durante más de 183 días al año.
  • Tener tu centro de intereses vitales o económicos en Italia durante más de 183 días al año.

Si no cumples ninguno de estos requisitos, se considera que eres no residente fiscal en Italia y solo tributarás por tus rentas obtenidas en Italia.

El impuesto sobre sociedades

IRES: El impuesto sobre sociedades

El IRES (Imposta sul Reddito delle Società) es el impuesto sobre sociedades en Italia. Se aplica a las ganancias obtenidas por las entidades jurídicas que tienen su sede o su dirección efectiva en Italia, como las sociedades anónimas, las sociedades limitadas, las cooperativas, etc.

El IRES se calcula aplicando un tipo impositivo único del 24% sobre la base imponible de la entidad, que se determina restando a los ingresos brutos una serie de gastos deducibles y ajustes contables. Además, también se puede aplicar un impuesto adicional llamado IRAP (Imposta Regionale sulle Attività Produttive), que veremos más adelante.

El IRES se aplica tanto a las entidades residentes como a las no residentes en Italia, pero con una diferencia importante: las entidades residentes tributan por su renta mundial (es decir, por todas las ganancias que obtienen en cualquier país), mientras que las no residentes solo tributan por sus rentas obtenidas en Italia.

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Se considera que una entidad es residente fiscal en Italia si tiene su sede legal, su dirección administrativa o su objeto principal de actividad en Italia. Si no cumple ninguno de estos requisitos, se considera que es no residente fiscal en Italia y solo tributará por sus rentas obtenidas en Italia.

El impuesto sobre el valor añadido

IVA: El impuesto sobre el valor añadido

El IVA (Imposta sul Valore Aggiunto) es el impuesto sobre el valor añadido en Italia. Se aplica al consumo de bienes y servicios en el territorio italiano, tanto si son producidos o prestados por entidades italianas como si son importados de otros países.

El IVA se calcula aplicando una serie de tasas impositivas al precio de venta de los bienes y servicios. Estas son las tasas impositivas vigentes para el año 2023:

Tipo de bien o servicio Tasa impositiva (%)
General 22
Reducida 10
Superreducida 4
Exenta 0

La tasa general se aplica a la mayoría de los bienes y servicios, salvo que estén sujetos a una tasa reducida, superreducida o exenta. La tasa reducida se aplica a algunos bienes y servicios de primera necesidad, como alimentos, medicamentos, transporte público, libros, etc. La tasa superreducida se aplica a algunos bienes y servicios de interés social, como productos agrícolas, periódicos, revistas, etc. La tasa exenta se aplica a algunos bienes y servicios que no están sujetos al IVA por razones legales, como la educación, la sanidad, los servicios financieros, etc.

El IVA se aplica tanto a los consumidores finales como a los intermediarios que intervienen en la cadena de producción y distribución de los bienes y servicios. Sin embargo, los intermediarios pueden deducir el IVA que pagan por sus compras e inversiones del IVA que cobran por sus ventas y prestaciones, de modo que solo pagan la diferencia al fisco. Este mecanismo se llama prorrateo del IVA y evita la doble imposición.

El IVA se aplica tanto a los residentes como a los no residentes en Italia, pero con una diferencia importante: los residentes deben pagar el IVA por todas sus compras e inversiones realizadas en Italia o en otros países de la Unión Europea (UE), mientras que los no residentes solo deben pagar el IVA por sus compras e inversiones realizadas en Italia.

Se considera que eres residente fiscal en Italia si cumples al menos uno de estos requisitos:

  • Estar inscrito en el registro de la población residente (anagrafe) durante más de 183 días al año.
  • Tener tu residencia habitual (domicilio) en Italia durante más de 183 días al año.
  • Tener tu centro de intereses vitales o económicos en Italia durante más de 183 días al año.

Si no cumples ninguno de estos requisitos, se considera que eres no residente fiscal en Italia y solo pagarás el IVA por tus compras e inversiones realizadas en Italia.

El impuesto sobre la propiedad de inmuebles

IMU: El impuesto sobre la propiedad de inmuebles

El IMU (Imposta Municipale Unica) es el impuesto sobre la propiedad de inmuebles en Italia. Se aplica a todos los propietarios de bienes inmuebles situados en el territorio italiano, tanto si son viviendas como si son locales comerciales, terrenos, garajes, etc.

El IMU se calcula aplicando una tasa impositiva al valor catastral de los bienes inmuebles, que se determina según unos criterios establecidos por la ley. La tasa impositiva varía según el tipo de inmueble, el uso que se le dé y el municipio donde se ubique. La tasa básica es del 0,76%, pero los municipios pueden aumentarla o reducirla hasta un 0,3% según sus necesidades. Además, hay algunas exenciones y reducciones para ciertos casos, como la vivienda habitual, los inmuebles históricos, los inmuebles rurales, etc.

El IMU se aplica tanto a los residentes como a los no residentes en Italia, pero con una diferencia importante: los residentes pueden beneficiarse de algunas exenciones y reducciones que no se aplican a los no residentes, como la exención por la vivienda habitual y la reducción por los familiares que conviven.

Se considera que eres residente fiscal en Italia si cumples al menos uno de estos requisitos:

  • Estar inscrito en el registro de la población residente (anagrafe) durante más de 183 días al año.
  • Tener tu residencia habitual (domicilio) en Italia durante más de 183 días al año.
  • Tener tu centro de intereses vitales o económicos en Italia durante más de 183 días al año.

Si no cumples ninguno de estos requisitos, se considera que eres no residente fiscal en Italia y no podrás beneficiarte de las exenciones y reducciones del IMU.

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El impuesto regional sobre las actividades productivas

IRAP: El impuesto regional sobre las actividades productivas

El IRAP (Imposta Regionale sulle Attività Produttive) es el impuesto regional sobre las actividades productivas en Italia. Se aplica a todas las personas físicas y jurídicas que realizan una actividad económica en el territorio italiano, como profesionales, comerciantes, artesanos, agricultores, etc.

El IRAP se calcula aplicando una tasa impositiva al valor añadido neto de la actividad económica, que se determina restando a los ingresos brutos una serie de costes deducibles. La tasa impositiva varía según el tipo de actividad y la región donde se ejerza. La tasa básica es del 3,9%, pero las regiones pueden aumentarla o reducirla hasta un 0,92% según sus necesidades. Además, hay algunas exenciones y reducciones para ciertos casos, como las actividades sin ánimo de lucro, las actividades agrícolas, las actividades innovadoras, etc.

El IRAP se aplica tanto a los residentes como a los no residentes en Italia, pero con una diferencia importante: los residentes tributan por el valor añadido neto generado por todas sus actividades económicas realizadas en cualquier país, mientras que los no residentes solo tributan por el valor añadido neto generado por sus actividades económicas realizadas en Italia.

Se considera que eres residente fiscal en Italia si cumples al menos uno de estos requisitos:

  • Estar inscrito en el registro de la población residente (anagrafe) durante más de 183 días al año.
  • Tener tu residencia habitual (domicilio) en Italia durante más de 183 días al año.
  • Tener tu centro de intereses vitales o económicos en Italia durante más de 183 días al año.

Si no cumples ninguno de estos requisitos, se considera que eres no residente fiscal en Italia y solo tributarás por el IRAP por tus actividades económicas realizadas en Italia.

Impuestos sobre el trasferimenti

Impuestos sobre el trasferimenti: El impuesto sobre las transmisiones patrimoniales

El impuesto sobre las transmisiones patrimoniales (imposte sulle trasferimenti) es el impuesto que se aplica a las operaciones que suponen un cambio de titularidad o de posesión de bienes o derechos, como la compraventa, la donación, la herencia, etc.

El impuesto sobre las transmisiones patrimoniales se calcula aplicando una tasa impositiva al valor de los bienes o derechos transmitidos, que se determina según unos criterios establecidos por la ley. La tasa impositiva varía según el tipo de bien o derecho, el grado de parentesco entre las partes y el régimen fiscal aplicable. Estas son algunas de las tasas impositivas vigentes para el año 2023:

Tipo de bien o derecho Tasa impositiva (%)
Vivienda habitual 2
Otras viviendas 9
Terrenos 15
Locales comerciales 9
Participaciones sociales 20
Otros bienes muebles 4

Por ejemplo, si compras una vivienda que no es tu habitual por 200.000 euros, pagarás un impuesto sobre las transmisiones patrimoniales del 9%, es decir, 18.000 euros.

El impuesto sobre las transmisiones patrimoniales se aplica tanto a los residentes como a los no residentes en Italia, pero con una diferencia importante: los residentes pueden beneficiarse de algunas exenciones y reducciones que no se aplican a los no residentes, como la exención por la vivienda habitual y la reducción por el parentesco.

Se considera que eres residente fiscal en Italia si cumples al menos uno de estos requisitos:

  • Estar inscrito en el registro de la población residente (anagrafe) durante más de 183 días al año.
  • Tener tu residencia habitual (domicilio) en Italia durante más de 183 días al año.
  • Tener tu centro de intereses vitales o económicos en Italia durante más de 183 días al año.

Si no cumples ninguno de estos requisitos, se considera que eres no residente fiscal en Italia y no podrás beneficiarte de las exenciones y reducciones del impuesto sobre las transmisiones patrimoniales.

Impuestos locales en Italia

Impuestos locales en Italia: ¿Qué otros impuestos pueden cobrar las regiones, provincias y municipios italianos y cómo afectan a los extranjeros?

Además de los impuestos estatales que hemos visto hasta ahora, existen otros impuestos locales que pueden cobrar las regiones, provincias y municipios italianos y que afectan a los extranjeros que viven o trabajan en Italia. Estos son algunos de ellos:

  • La tasa por la recogida y el tratamiento de los residuos sólidos urbanos (TARI): Es una tasa que se paga por el servicio de recogida y tratamiento de los residuos sólidos urbanos que se generan en el domicilio o en el lugar de trabajo. Se calcula según la superficie y el uso del inmueble, el número de personas que lo ocupan y el tipo y la cantidad de residuos que se producen. La tasa varía según el municipio donde se ubique el inmueble y se paga anualmente o trimestralmente.
  • La tasa por el suministro de agua potable (TIA): Es una tasa que se paga por el servicio de suministro de agua potable que se consume en el domicilio o en el lugar de trabajo. Se calcula según el consumo efectivo de agua, medido por un contador, y según unas tarifas establecidas por cada proveedor. La tasa se paga mensualmente o bimensualmente.
  • La tasa por el uso del suelo público (TOSAP): Es una tasa que se paga por el uso del suelo público para fines comerciales o privados, como la instalación de terrazas, toldos, carteles, quioscos, etc. Se calcula según la superficie ocupada, la duración del uso y la ubicación del suelo. La tasa varía según el municipio donde se ubique el suelo y se paga anualmente o mensualmente.
  • El impuesto sobre los vehículos (Bollo): Es un impuesto que se paga por la posesión o el uso de vehículos como coches, motos, camiones, etc. Se calcula según la potencia, la cilindrada, el tipo de combustible y la antigüedad del vehículo. El impuesto varía según la región donde se matricule o circule el vehículo y se paga anualmente.
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Estos son solo algunos ejemplos de los impuestos locales que que existen en Italia, pero hay muchos más que pueden variar según el lugar y el momento. Te recomendamos que te informes bien y que cumplas con tus obligaciones fiscales locales para evitar problemas y sanciones.

Beneficios fiscales para extranjeros en Italia

Beneficios fiscales para extranjeros en Italia

A pesar de que el sistema tributario italiano puede parecer bastante elevado y complicado, existen algunos beneficios fiscales para extranjeros que pueden ayudarte a ahorrar dinero y a facilitar tu adaptación al país. Estos son algunos de ellos:

  • El régimen forfetario: Es un régimen especial para trabajadores autónomos y pequeñas empresas que permite pagar un impuesto único del 15% sobre los ingresos brutos, sin tener que llevar una contabilidad ni presentar declaraciones anuales. Para acceder a este régimen, se deben cumplir algunos requisitos, como no superar los 65.000 euros de ingresos anuales, no tener empleados, no realizar actividades financieras o inmobiliarias, etc.
  • El régimen de los impatriados: Es un régimen especial para trabajadores por cuenta ajena y profesionales que se trasladan a Italia desde el extranjero por motivos laborales. Permite pagar solo el 30% del IRPEF sobre los ingresos obtenidos en Italia durante los primeros cinco años de residencia, y solo el 50% durante los siguientes cinco años. Para acceder a este régimen, se deben cumplir algunos requisitos, como haber residido fuera de Italia durante al menos dos años, trasladarse a Italia por un contrato de trabajo o una actividad profesional, permanecer en Italia al menos 183 días al año, etc.
  • El régimen de los residentes no domiciliados: Es un régimen especial para personas físicas que se trasladan a Italia desde el extranjero por motivos personales. Permite pagar una cuota fija anual de 100.000 euros por todos los ingresos obtenidos en el extranjero, sin tener que declararlos ni pagar otros impuestos. Para acceder a este régimen, se deben cumplir algunos requisitos, como haber residido fuera de Italia durante al menos nueve de los últimos diez años, trasladarse a Italia por motivos personales, elegir un municipio italiano como residencia fiscal, etc.

Estos son solo algunos ejemplos de los beneficios fiscales para extranjeros que existen en Italia. Te recomendamos que consultes con un asesor fiscal especializado para conocer todos los detalles y las opciones que mejor se adapten a tu situación.

Cómo hacer la declaración de la renta en Italia

¿Cómo hacer la declaración de la renta en Italia y qué plazos hay que respetar?

Si vives o trabajas en Italia, tendrás que hacer la declaración de la renta cada año para informar al fisco de tus ingresos y gastos y pagar los impuestos correspondientes. La declaración de la renta se puede hacer de forma telemática o en papel, y se debe presentar entre el 1 de abril y el 30 de junio del año siguiente al que se refiere.

Para hacer la declaración de la renta en Italia, necesitarás algunos documentos, como el certificado de residencia fiscal, el certificado de ingresos (CUD), el certificado único (CU), el modelo 730 o el modelo UNICO, según tu situación. También podrás deducir o deducir algunas partidas, como las donaciones, las cuotas sindicales, los gastos médicos, los intereses hipotecarios, etc.

Si no cumples con tus obligaciones fiscales en Italia, podrás enfrentarte a sanciones e intereses de demora que pueden ser muy elevados. Por eso, te aconsejamos que te informes bien y que cumplas con los plazos establecidos.